Una de las cosas que me gusta preparar en invierno es el caldo de mejillones para tomarlo en el aperitivo con un vino blanco.
Hacerlo es muy sencillo y ya pondré la receta otro día pero muchas veces luego no se qué hacer con los mejillones tras hacer el caldo así que a veces los pico para hacer croquetas o los aprovecho para añadirlos en ensaladas marineras pero esta vez he decidido aprovecharlos para presentarlos con una salsa picantona de aperitivo.
INGREDIENTES
- La carne de 1Kg de mejillones ya cocidos
- Cebolla
- Caldo de mejillón (una taza)
- Tomate frito (a ser posible natural)
- 2 cucharadas de harina
- Cayena
Lo primero se hace un sofrito con la cebolla muy picada. A continuación se añade el tomate frito y se deja que se haga todo bien.
Se añaden las 2 cucharadas de harina, se rehoga todo junto unos 2-3 minutos y a continuación se va añadiendo poco a poco el caldo que habíamos reservado de los mejillones.
Se añaden 2 ó 3 cayenas, en función del grado de picante que nos guste y se deja hervir todo unos minutos a fuego lento sin dejar de mover. Finalmente se añade la carne de los mejillones y en un par de minutos está listo para servir.
Es importante que no os olvidéis comprar un poco más de pan ese día porque la salsa está de muerte para hacer barquitos.
